Agenda una sesión
Antes de seguir como hasta ahora, revisa dónde está perdiendo dinero tu despacho
Una conversación para decidir por dónde empezar a actuar
En esta conversación revisamos:
- Qué decisiones se están repitiendo y ya tienen coste
- Cómo están planteados hoy tus servicios, precios y clientes
- Qué inercias se han normalizado y están apretando el margen
No revisaremos herramientas, webs ni acciones tácticas.
Y al terminar, decides con criterio si actuar, esperar o no hacer nada.
- Duración: 30 minutos
- Online (Google Meet)
- Sin consejos genéricos
Si no tiene sentido avanzar, te lo diré sin rodeos.
Qué es esta conversación (y qué no)
Para evitar malentendidos antes de hablar
En esta sesión
- Ponemos encima de la mesa cómo está ganando dinero hoy el despacho.
- Detectamos qué decisiones se repiten y ya te están costando margen.
- Aterrizamos qué caminos son posibles con tu estructura.
No es
- Una auditoría gratuita.
- Una explicación de servicios.
- Una llamada para “ver qué te ofrezco”.
- Una conversación para empujarte a tomar una decisión.
Si no hay un problema claro o no tiene sentido intervenir, se dice y se para.
Seguir como hasta ahora también es una decisión.
Esta conversación existe para que no la tome la inercia.
Preguntas habituales antes de la conversación
Para decidir antes de agendar
¿Esto es una llamada comercial?
No.
No hay presentación, ni demo, ni nada que venderte en esa llamada.
Si después de la conversación tiene sentido trabajar juntos, se plantea.
Y si no, se dice y se para.
¿Tengo que preparar algo antes de la reunión?
No.
Solo tener claro qué situación del despacho te preocupa ahora mismo.
Durante la conversación iremos al punto, sin rodeos ni teoría innecesaria.
¿Qué pasa si no ves claro que haya que hacer nada?
Nada.
La sesión existe precisamente para evitar intervenir cuando no compensa.
Si no hay un problema claro o no merece la pena actuar ahora, se dice abiertamente.
¿Cuánto tiempo lleva realmente?
Entre 30 y 60 minutos.
Lo necesario para revisar el caso con calma y sin prisas.
No se alarga “por si acaso” ni se programa una segunda llamada automática.
¿Me vas a decir lo que tengo que hacer?
No en abstracto.
Revisamos decisiones reales y sus consecuencias económicas.
A partir de ahí, decides tú si quieres corregir algo, esperar o seguir como estás, pero con criterio.
Si has llegado hasta aquí, ya sabes si esta conversación tiene sentido
No para convencerte. Para decidir
Esta conversación no es para convencerte de nada.
Es para que la siguiente decisión no sea a ciegas.