Andhell
Si te ven como
el que lleva los papeles,
no te van a pagar como asesor
No importa lo bien que trabajes. Si no saben qué impacto generas, te comparan por precio
Y eso no se arregla trabajando más ni cambiando la web.
Clientes entran. Pero acaban marcando ellos las reglas:
precio primero, favores después y servicios que se estiran “porque ya está incluido”.
Y sin darte cuenta, aceptas todo lo que entra.
Eso, con el tiempo, acaba erosionando el margen.
Por eso trabajo con despachos que trabajan bien, pero sienten que el modelo ya no compensa.
El problema no es atraer clientes.
Es atraer siempre a los mismos
Cuando tu despacho parece “el de siempre”, el cliente te trata como al de siempre
Cuando no dejas claro qué impacto generas, acabas adaptándote al cliente que entra.
Y eso siempre lleva a lo mismo: servicios regalados, urgencias normalizadas y un despacho cada vez menos rentable.
Suele verse en detalles muy concretos:
- Si le cambias el logo a tu web, podría servirle a cualquier asesoría.
- La conversación empieza preguntando precio, no problema.
- LinkedIn te da pereza… y se nota. Está ahí “porque hay que estar”.
- Sigues viviendo del boca a boca, y de lo que caiga ese mes.
Desde fuera, pareces un clon más.
Y cuando no hay un motivo claro para elegirte, el precio decide por ti.
Si buscas más leads o una web nueva, estás atacando el síntoma
Esto no va de añadir más capas, sino de revisar lo que hoy te está pasando factura
Añadir visibilidad no corrige un modelo que ya viene desgastado.
Cuando el margen se erosiona, no suele ser porque falten contactos, sino porque los servicios se estiran, los límites se difuminan y las decisiones se toman por inercia.
Cambiar la web, delegar redes o buscar “clientes mejores” suele ser el siguiente intento lógico.
Pero mientras no revises qué aceptas, cómo lo presentas y hasta dónde llegas, seguirán entrando perfiles similares, con el mismo impacto en tu día a día.
El trabajo empieza revisando lo que hoy estás pagando sin darte cuenta.
Cada cliente que aceptas porque “al final, es facturación”, está fijando el techo de lo que tu despacho podrá cobrar mañana.
El margen se cae por lo que vas aceptando sin darte cuenta
Antes de invertir en visibilidad, revisa lo que hoy te está saliendo caro
Desconecta el modo clon es una intervención acotada para revisar:
- Qué servicios estás regalando (y cuáles no deberían entrar “incluidos”).
- Qué límites no estás marcando (y luego se convierten en urgencias).
- Qué estás diciendo fuera para que te lleguen justo los que aprietan.
No es añadir más capas, ni más tareas, ni más frentes abiertos.
Se trata de dejar de decidir por inercia.
Porque mientras no revises esto, da igual que entren clientes nuevos: seguirán llegando los mismos perfiles, con las mismas exigencias, y con el mismo impacto en tu margen.
Si quieres ver en qué consiste esta revisión → Desconecta el modo clon
Antes de mover nada, conviene saber en qué punto está realmente tu despacho
El Test te da una lectura clara de cómo se percibe tu asesoría y por qué hoy atrae a unos clientes y no a otros
En menos de 3 minutos obtendrás:
- Una lectura honesta de tu situación actual.
- El tipo de despacho que estás proyectando sin darte cuenta.
- Tres recomendaciones concretas, aplicables de inmediato, según el punto en el que te encuentres ahora.
Resultado al momento. El siguiente paso solo si encaja.