Diferenciación para asesorías
Decide qué clientes
tienen más razones para elegir tu asesoría y por qué
Destaca tu diferencia y deja de competir como una asesoría más
Muchas asesorías se presentan con la misma lista de servicios, aunque en sus clientes, consultas y trabajos puede haber diferencias importantes que apenas se ven desde fuera.
Este servicio permite identificar cuáles tienen fundamento y qué debería ocupar el primer plano antes de cambiar la oferta, la web o la comunicación.
Una reunión inicial de 45 minutos para entender la situación y ver si tiene sentido empezar por aquí.
Desde dentro lo ves claro.
Desde fuera tu asesoría parece una más
Lo que tu asesoría hace especialmente bien sigue escondido bajo la lista de servicios
TE RECOMIENDAN, PERO NADIE SABE EXPLICAR POR QUÉ
Los clientes hablan bien de vosotros, pero la recomendación acaba en «son buenos» o «me llevan todo». Cuesta concretar qué valoran especialmente.
Algunos asuntos necesitan más que un trámite
Te preguntan si contratar, invertir o reorganizar la empresa. Aportáis experiencia y criterio, pero ese trabajo acaba absorbido por la cuota.
QUIERES OTRO TIPO DE CLIENTE, PERO SIGUES CONTANDO LO MISMO
Cambias la web y añades «trato personalizado», pero desde fuera sigue sin entenderse qué empresas tienen más motivos para acudir a vosotros ni ante qué situaciones.
Si reconoces alguna de estas situaciones, revisaremos qué está ocurriendo en tu despacho, qué posibilidades tienen fundamento y qué conviene decidir antes de seguir invirtiendo.
Cuando todo tiene la misma prioridad, deciden el cliente que llama, la consulta que entra y el trabajo del día a día.
Así tu asesoría se define por inercia.
De los casos reales a una decisión
que puedas defender
Dos sesiones y trabajo de análisis entre ambas
1. PRIMERA SESIÓN
Reconstruimos lo que está ocurriendo en tu asesoría
Empezaremos por nombres, casos y situaciones reales:
- Los últimos clientes que han llegado y por qué lo hicieron.
- Aquellos con los que trabajáis mejor y los que generan más fricción.
- Las consultas y trabajos que siempre terminan en manos del socio.
- Aquello que exige más experiencia de la que refleja la cuota.
- Las ideas que ya habéis considerado y qué ha ocurrido con ellas.
Te pediré ejemplos concretos: qué necesitaba el cliente, qué hicisteis, quién intervino, qué cambió y si esa situación se repite.
No necesitas preparar una presentación ni completar previamente un formulario. Yo conduciré la sesión y profundizaré donde una respuesta resulte demasiado general o aparezca una contradicción.
2. ENTRE SESIONES
Ordeno los casos y pongo a prueba las primeras conclusiones
Compararé los casos para separar:
- Hechos que se repiten y casos aislados.
- Preferencias personales y capacidades respaldadas por experiencia.
- Conclusiones que tienen fundamento e ideas que todavía son hipótesis.
- Restricciones que pueden impedir determinados movimientos.
- Alternativas que conviene comparar antes de decidir.
Con esa lectura prepararé una versión preliminar del Documento de decisiones de enfoque, que recogerá qué está ocurriendo, qué clientes o situaciones parecen especialmente relevantes, en qué casos se sostiene esa conclusión, qué posibilidades compiten entre sí y qué dudas siguen abiertas.
Antes de la segunda sesión recibirás esta versión para revisarla. No tendrás que redactar nada: bastará con que señales errores, dudas, casos que contradigan la lectura o afirmaciones que necesitemos discutir.
3. SEGUNDA SESIÓN
Contrastamos la lectura y tomamos las decisiones posibles
Revisaremos el documento para decidir:
- Qué hechos están correctamente interpretados y cuáles necesitan matices.
- Qué cliente o situación merece prioridad.
- Qué posibilidades deben descartarse o aplazarse.
- Qué movimiento tiene sentido después.
Podrás responder con un «esto sí», «esto no» o «aquí falta un caso importante». Mi trabajo será defender mis conclusiones, cuestionar las tuyas cuando no estén suficientemente respaldadas y modificar la lectura cuando aparezca una evidencia mejor.
4. DOCUMENTO FINAL
Las decisiones quedan por escrito
El documento dejará recogido:
- Qué está ocurriendo actualmente: qué contradicción principal aparece y qué decisión recomiendo a partir de los casos analizados.
- Para qué clientes y ante qué situaciones resulta relevante el despacho: descritos por su estructura, momento, decisiones y forma de relacionarse con la asesoría.
- Qué problemas necesitan resolver: expresados como los vive el cliente y no como una lista de servicios.
- Qué capacidades del despacho resultan relevantes: respaldadas por los casos concretos donde ya han aparecido.
- Qué cliente, problema o capacidad debería ganar peso y por qué: incluyendo las alternativas descartadas, aplazadas o todavía pendientes de comprobar.
- Qué permite decidir después: diseñar un servicio, hacer más reconocible una capacidad existente, buscar más información, mantener la situación o detenerse.
El documento debe permitir que otra persona entienda qué habéis decidido, en qué casos se sostiene y por qué otras posibilidades han quedado fuera.
Yo realizo directamente las dos sesiones, el análisis y el documento final.
Entre sesiones, yo ordeno los casos, comparo las posibilidades y redacto la lectura. Tú intervienes donde tu conocimiento del despacho resulta imprescindible: explicar lo que ocurre, comprobar los hechos, cuestionar mis interpretaciones y tomar la decisión empresarial final.
Dos asesorías. Dos decisiones de enfoque
Casos reales anonimizados
Facturaban más, pero no entendían por qué faltaba dinero
En una asesoría, algunos clientes no llamaban para preguntar por sus impuestos.
Querían saber si podían contratar, permitirse una inversión o por qué facturaban más pero tenían menos dinero en el banco.
Esas conversaciones dependían del socio y se trataban como parte natural de la cuota.
Al revisar los casos vimos que se repetían en empresas con cierto tamaño y complejidad, cuyos gerentes necesitaban interpretar los números antes de tomar decisiones.
La conclusión fue dar más peso a esa capacidad de análisis. Ya sabíamos para quién podía resultar útil y ante qué problemas.
El trabajo importante ocurría antes de firmar
En otro despacho, algunos clientes llegaban antes de crear un holding, incorporar un socio, reorganizar varias sociedades o realizar una operación internacional.
El trabajo importante consistía en comparar alternativas, explicar sus consecuencias y detectar riesgos antes de ejecutar nada.
El despacho llevaba años haciéndolo, pero ese criterio seguía mezclado con la gestión fiscal recurrente.
El análisis permitió concretar qué empresas necesitaban esa ayuda, en qué momentos y qué casos demostraban la experiencia del despacho.
La decisión fue dar prioridad al asesoramiento previo a operaciones complejas.
Diseñar después un servicio concreto sería otro trabajo.
En ambos despachos aparecieron suficientes casos para decidir qué debía ganar peso.
En el tuyo, el análisis puede recomendar otro enfoque, mantener el actual o buscar más información antes de mover nada.
Este trabajo exige algo más
que ganas de diferenciarse
Necesitamos una decisión pendiente y casos reales que podamos revisar
TIENE SENTIDO SI...
- Estás valorando una especialización, otro tipo de cliente o una nueva línea y quieres comprobar si existe base real.
- Puedes explicar casos concretos y facilitar la información necesaria.
- Participará alguien con capacidad para tomar decisiones.
- Aceptas que el análisis pueda confirmar, modificar o descartar tu idea.
Este servicio no es para ti si…
- Buscas una auditoría de marketing, una nueva web o una campaña.
- Necesitas resolver un problema de procesos, equipo, tecnología o finanzas internas.
- La decisión ya está tomada y solo buscas confirmación.
- Esperas una garantía de nuevos clientes, ingresos, margen o crecimiento.
Si estas decisiones ya están resueltas y documentadas,
podremos valorar directamente Diseño del servicio o Web y comunicación.
Precio y condiciones
Dos sesiones, análisis entre ambas y un documento elaborado por mí
- Dos sesiones de trabajo.
- Análisis de los casos entre sesiones.
- Versión preliminar para revisar antes de la segunda reunión.
- Documento de decisiones de enfoque definitivo.
- Una ronda consolidada de correcciones.
1.200 € + IVA
hasta 4 semanas · 2 sesiones online de 90 minutos por Google Meet
600 € + IVA al comenzar y 600 € + IVA al recibir la versión preliminar
Una reunión inicial de 45 minutos para conocer la situación y decidir si tiene sentido empezar por aquí.
Preguntas habituales
Lo que conviene tener claro antes de decidir si tiene sentido para tu asesoría
¿Tengo que saber ya qué quiero cambiar?
No.
Puedes llegar con varias ideas, una intuición poco definida o una solución que ya estás considerando.
Necesitaré que puedas explicar casos concretos y facilitar la información disponible. El trabajo servirá para comprobar qué idea tiene fundamento, cuál necesita modificarse y cuál conviene descartar.
¿Esto siempre termina en una especialización o un nuevo servicio?
No.
La conclusión puede ser dar prioridad a determinados clientes o situaciones, hacer más reconocible una capacidad que ya existe, buscar más información o mantener el enfoque actual.
También puede ocurrir que una idea no se sostenga. El trabajo no necesita producir algo nuevo para estar bien resuelto.
¿Y si descubrimos que la idea que tenía no tiene sentido?
Quedará explicado qué casos la contradicen, por qué no conviene avanzar y qué tendría que cambiar para reconsiderarla más adelante.
No forzaré una conclusión atractiva para justificar el proyecto. Evitar que inviertas en una mala dirección también es una decisión útil.
Ahora mismo tengo poco tiempo. ¿Cuánto tendré que dedicarle?
Deberás participar en las dos sesiones, revisar la versión preliminar y comprobar aquellos datos que solo conoce el despacho.
Entre reuniones, yo me encargo de ordenar los casos, comparar las posibilidades y redactar el documento.
Para completar el trabajo en cuatro semanas necesitaré que las comprobaciones y comentarios lleguen en un máximo de cinco días laborables. Si ahora mismo no puedes asumir esa participación, será mejor empezar más adelante.
¿Y si ya trabajo con una agencia o con otros proveedores?
No necesitas dejar de trabajar con ellos.
Diferenciación resuelve una decisión anterior a la ejecución: qué cliente, problema o capacidad debería ganar peso y por qué.
Después podrás utilizar el documento conmigo, con tu equipo o con los proveedores que ya tengas. Si esas decisiones ya están bien resueltas y documentadas, probablemente no necesites contratar este servicio.
¿Qué pasa si después quiero llevar las decisiones a la práctica?
Valoraremos qué trabajo hace falta realmente.
Puede tener sentido diseñar un servicio, revisar la web y la comunicación o realizar una intervención específica. Cada trabajo tendrá su propio alcance, precio y condiciones.
Contratar Diferenciación no te obliga a continuar conmigo.
¿Esto hará que lleguen más clientes?
No puedo garantizarlo.
Este servicio permite decidir a qué clientes dar prioridad, ante qué problemas debe resultar relevante tu asesoría y qué merece ocupar el primer plano.
Que después lleguen nuevos clientes dependerá también de la propuesta que se desarrolle, cómo se lleve al mercado, la demanda existente y la actividad comercial del despacho.
Decide qué debe ganar peso en tu asesoría.
Y qué debe quedarse fuera
Para que el próximo cambio no lo decidan una urgencia, una intuición o el último cliente que llamó
Tu asesoría ha acumulado años de clientes, consultas, problemas resueltos y trabajos que probablemente no aparecen en ninguna lista de servicios.
El día a día lo mezcla todo: lo que exige vuestro mejor criterio, lo que aporta poco, aquello que podría ganar peso y las ideas que parecían buenas pero nunca se comprobaron.
Al terminar este trabajo tendrás por escrito qué clientes y situaciones merecen prioridad, qué casos sostienen esa decisión y qué posibilidades conviene descartar, aplazar o seguir investigando.
Una reunión inicial de 45 minutos para entender la situación y ver si tiene sentido empezar por aquí.