Diseño de servicios para asesorías

Dale un precio y unos límites
a ese trabajo que acaba siempre
dentro de la cuota

Para que ese trabajo tenga sus propios honorarios y la cuota no siga cubriéndolo todo

Puede ser algo que hoy absorbe la cuota o una propuesta que ya has decidido desarrollar. Antes de ofrecerlo, necesitas concretar para quién es, qué incluye y con qué condiciones.

Defino contigo el alcance, las responsabilidades y un precio inicial. Preparo cómo presentarlo y recoger las respuestas de los primeros clientes para que puedas ponerlo a prueba.

Una reunión inicial de 45 minutos para entender la situación y ver si tiene sentido empezar por aquí.

"Eso no lo cobramos aparte".
Pero siempre terminas haciéndolo

Revisar números o estudiar una operación también ocupa horas del despacho

UNA CONSULTA QUE TE OCUPA LA MAÑANA

Un cliente pregunta si puede contratar a otra persona. Revisas costes, tesorería y previsiones antes de responder. La consulta termina en una recomendación trabajada. La factura sigue siendo la misma.

LO COBRAS APARTE, PERO CADA VEZ ENTRA MÁS

Has presupuestado un informe y una reunión. Después llegan nuevas cifras, otra consulta y un «¿podemos verlo otra vez?». Nunca quedó claro dónde terminaba el encargo.

SABES A QUIÉN OFRECÉRSELO, PERO NO QUÉ PROPONERLE

Varios clientes te consultan antes de crear otra sociedad o incorporar un socio. Quieres ofrecerles ese asesoramiento por separado, pero falta concretar qué estudiarás, qué recibirán y cuánto cobrarás.

Si ya has decidido qué trabajo merece un servicio propio, concreto contigo cómo ofrecerlo:
qué recibe el cliente, qué queda fuera y bajo qué condiciones empezar a probarlo.

Hay clientes que necesitan
algo que tu asesoría sabe hacer.

Pero todavía no tienes
un servicio que ofrecerles.

Así concretamos el servicio que vas a ofrecer

Dos sesiones y cuatro herramientas para empezar

1. PRIMERA SESIÓN

ME CUENTAS QUÉ TE PIDEN LOS CLIENTES Y CÓMO LO RESUELVES

Partimos del servicio que quieres ofrecer. Te pediré ejemplos de situaciones reales relacionadas con esa propuesta.

También hablamos de las horas que puede llevar y de cuánto cobrar. Tú conoces el trabajo; yo voy preguntando y concretando contigo qué vas a ofrecer.

2. ENTRE SESIONES

PREPARO POR ESCRITO QUÉ INCLUYE EL SERVICIO Y CÓMO FUNCIONA

Si vas a ofrecer una revisión mensual de los números, por ejemplo, dejo escrito qué información te enviará el cliente, qué revisarás, cómo será la reunión y qué recibirá después. También qué consultas entran, qué encargos llevan otro presupuesto y qué precio proponemos para empezar.

Te envío el documento antes de la segunda sesión para que lo leas y me señales lo que no encaja.

3. SEGUNDA SESIÓN

Comprobamos que puedes prestar lo que vas a ofrecer

Lo repasamos juntos:

Dejamos acordado a qué clientes se lo propondrás, cuánto durará la prueba y qué anotarás: sus dudas, la reacción al precio y las horas que lleve atenderlos.

DOCUMENTOS FINALES

TE LLEVAS LO NECESARIO PARA EMPEZAR A OFRECERLO

Después de incorporar una ronda de correcciones con tus comentarios reunidos, te entrego:

El documento del servicio
Para tener claro qué recibe el cliente, qué tiene que aportar, quién hace cada trabajo, cuánto cobras y qué se presupuesta aparte.

El argumentario para las conversaciones
Por dónde empezar, qué preguntar y cómo explicar lo que propones. También cómo responder cuando te digan «pero esto ya me lo hacías» o «yo te llamo cuando necesito algo».

La presentación para enviar al cliente
Un documento breve con el servicio, lo que incluye y sus condiciones. Para que pueda revisarlo después de hablar contigo.

La hoja de seguimiento
Para apuntar con quién has hablado, qué le interesó, qué dudas planteó, qué dijo del precio y en qué quedó la conversación.

Las dos reuniones, el diseño del servicio y los documentos los hago yo.
Tú lo ofreces y lo prestas a los primeros clientes
.

Terminas con el servicio definido y los materiales para empezar a probarlo. Esa prueba permitirá comprobar si lo compran, cuánto trabajo lleva y qué conviene cambiar.

Decisiones tomadas en despachos reales

Qué ofrecer, qué cobrar y qué dejar fuera

Los clientes nos preguntan antes de contratar o invertir

En un despacho, trabajé sobre un servicio de apoyo a las decisiones del empresario: revisar los números y sentarse con él para hablar de contratación, inversiones, caja o márgenes.

Concretamos qué preparar antes de cada reunión, qué tratar durante ella y qué enviar después. También qué consultas entrarían en la cuota y qué trabajos necesitarían otro presupuesto.

Quedaron definidos un precio inicial, las condiciones del piloto y los materiales para proponérselo a los primeros clientes.

Llevamos sus impuestos en España, pero también nos consultan otras operaciones

En otro despacho, trabajé sobre un servicio de consultas fiscales para empresas de grupos internacionales.

Había que separar las obligaciones habituales de las consultas incluidas y de operaciones que exigían estudiar documentación y preparar un presupuesto específico.

El documento concretaba qué sociedades quedarían cubiertas, quién enviaría las consultas y qué información necesitaría el despacho para responder. Las cuestiones que seguían sin confirmar, como la dedicación y el precio, quedaron señaladas antes de ofrecerlo.

Estos ejemplos muestran el trabajo de definición. La respuesta de los clientes y el tiempo real de prestación deben comprobarse después.

Hace falta algo más que querer ofrecer
un servicio nuevo

Un trabajo que sabes hacer, clientes que pueden necesitarlo y la decisión de probarlo

TIENE SENTIDO SI...

TODAVÍA NO ES EL MOMENTO SI…

Si todavía no tienes claro qué oportunidad desarrollar, podemos valorar Diferenciación.

Precio y condiciones

El servicio definido y los materiales para ofrecerlo a los primeros clientes

1.800 € + IVA

4-6 semanas · 2 sesiones online de 90 minutos por Google Meet

900 € + IVA al inicio y 900 € + IVA antes de la segunda sesión

Una reunión inicial de 45 minutos para conocer la situación y decidir si tiene sentido empezar por aquí.

Preguntas habituales

Qué necesitas traer, cómo usaremos los documentos y qué pasa después

¿Y si todavía no tengo ningún servicio pensado?

Podemos empezar por consultas o encargos reales: qué te piden los clientes, cómo lo resuelves y qué trabajo podría ofrecerse por separado.

Si todavía falta elegir qué ofrecer y a quién, lo trabajaremos primero en Diferenciación. Para empezar con Diseño del servicio, necesitamos haber elegido ese trabajo, aunque aún no tenga nombre, precio ni condiciones.

Puedes contratar Diseño del servicio directamente si ya sabes qué trabajo quieres ofrecer, a qué clientes y tienes capacidad para hacerlo. Revisamos ese punto de partida en la reunión inicial.

Sí. Te da una forma concreta de empezar la conversación, preguntas para saber si el cliente necesita el servicio y palabras para explicar qué incluye y cuánto cuesta.

También prepara respuestas a dudas como «¿esto no entraba ya en la cuota?». Puedes tenerlo delante al preparar la reunión y adaptar las frases a tu manera de hablar.

Para eso sirve la segunda sesión. Podemos quitar tareas, ajustar las reuniones, revisar el precio o aclarar qué se cobra aparte. Después incorporo una ronda de correcciones con tus comentarios reunidos.

Si descubrimos que hay que elegir otro servicio o dirigirse a otros clientes, acordaremos cómo continuar antes de ampliar el trabajo.

Tú hablas con ellos y prestas el servicio. Yo preparo contigo qué vas a proponerles y te entrego el argumentario, la presentación y la hoja para anotar cómo han ido las conversaciones.

El trabajo incluye preparar esa primera prueba: a quién proponérselo, con qué condiciones y qué anotar.

Revisar después las conversaciones, las ventas y las horas que haya llevado prestar el servicio se acuerda aparte. Puedes contratar esa revisión sin comprometerte a otros trabajos.

La próxima vez que te lo pidan,
ten un servicio que ofrecer

Con un precio, unas condiciones y una propuesta que puedas explicar

Concretamos el servicio que has decidido ofrecer: qué recibe el cliente, qué incluye, qué queda fuera y un precio inicial. Te llevas la definición por escrito, el argumentario y una presentación para proponérselo a los primeros clientes y comprobar su respuesta.

Una reunión inicial de 45 minutos para entender la situación y ver si tiene sentido empezar por aquí.